“Conferencia Matrimonial bajo el tema”

 

“Porque No Puedo Ser Libre En La Intimidad”

2da Parte

 

Quizás el tema más olvidado y menos enseñado, dicho en lenguaje popular, un tema “Tabú” (para los creyentes), es la vida sexual matrimonial. Por años el silencio se ha mantenido en el “Pueblo de Dios” impidiendo que los matrimonios lograsen comprender plenamente su significado e importancia. La vida sexual es una parte importante en un matrimonio bendecido por Dios.

    Hay quienes todavía piensan que el sexo es pecado y que practicar la vida sexual con el cónyuge “lo hace menos espiritual”. ¿Hay algo de verdad en estas palabras, o son pensamientos erróneos y antibiblicos?

    Basados en la Palabra de Dios, vamos a descorrer el velo, que si bien es imaginario, no deja de tener su efecto contraproducente en muchos matrimonios sinceros que aman a Dios. Hay algunos conceptos erróneos que impiden a los integrantes del matrimonio (a las nuevas parejas), disfrutar una buena vida sexual. Algunos creen que el sexo es un pecado. En ningún lado de las escrituras encontramos eso. La Biblia condena todo acto sexual fuera del matrimonio, pero autoriza su uso dentro del vínculo matrimonial. (Galatas 5:19 dice “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicacion, inmundicia, lascivia”) ¿Qué es adulterio? El sinónimo de adulterio es: “Engaño, fraude, falsedad”.  Y adulterio significa: Relación sexual de una persona casada con otra distinta de su cónyuge. ¿Qué es fornicacion? Es vivir con una persona sin estar casados. ¿Qué es inmundicia? Es cualidad de inmundo, suciedad o basura. ¿Qué es lascivia? Es cualidad de lascivo, y de lascivo se dice de la persona que tiene deseo sexual exageradamente, es una persona con una mente depravada.

 

Ejemplo: Va un hombre caminando por la calle, de momento pasa por su lado una mujer con una ropa que se le noto todo, la retrato en su mente, la deseo en su mente, y luego la trajo a su casa mentalmente; Me Explico: que no cunda el pánico. Cuando esta en el lecho haciendo el amor a su esposa, se encuentra con la sorpresa de que él, en vez de hacer el amor con su esposa, ¡¡¡MENTALMENTE!!!; estaba teniendo relaciones sexuales con la mujer que vio en el camino y no con su esposa. “Y ESO SE LLAMA LASCIVIA”. Y Lascivia es Pecado delante de Dios.

 

Que nos dice la Palabra de Dios en 1ra Corintios 7:1-5 (buscarlo y leerlo)

    La frase “Deber Conyugal”, dirigida tanto al esposo como a la esposa, significa: Satisfacerse sexualmente. Así como la mujer no tiene autoridad sobre su cuerpo, el hombre tampoco puede negarlo a su amada esposa. En el matrimonio normal y bendecido por Dios, las relaciones sexuales son de unión y gran bendición.

 

El negarse el uno al otro es un pecado. La Biblia enseña: “no os neguéis” si leemos bien detenidamente el pasaje, nos daremos cuenta de que el apóstol Pablo imparte una orden. Aunque él dice esto como un “consejo personal”, creo firmemente que todo lo escrito a lo largo de las Sagradas Escrituras ha sido inspirada por el Espíritu Santo.

 

Que nos dice la Palabra de Dios en 1ra Corintios 7:5-10 (buscarlo y leerlo)

Que nos dice la Palabra de Dios en 2da Pedro 1:19-21 (buscarlo y leerlo) fue revelado para que lo practiquemos. “Por algo esta escrito en la Palabra”

 

¿Puede el Espíritu Santo negar el sentir de la Palabra de Dios? IMPOSIBLE. Por eso es necesario que reflexionemos lo que la Palabra de Dios nos dice.

 

    Muchos creyentes bien intencionados creen que tener relaciones sexuales en el matrimonio es algo que afecta el crecimiento espiritual. “Leí en un libro acerca de un comentario o mejor dicho una pregunta que le hicieron al que escribió el libro y le dijeron: ¿Qué si la vida sexual matrimonial, era carnal o espiritual?  Además esa persona agrego y dijo: “yo en esos momentos no siento la presencia de Dios”

 

    Un hermano en la fe dijo; “Yo pensaba que cuando uno recibía más de la presencia del Espíritu Santo la vida sexual menguaba”. Estas expresiones extraídas de la vida real, son solo algunas de las tantas que abundan. Ellas manifiestan la necesidad de hablar sobre este asunto con absoluta seriedad y sinceridad.

 

El Sexo En El Huerto Del Edén

 

    ¿Sexo en el huerto del Edén? Si. Así lo relata la Palabra de Dios en el primer libro: Génesis 2:22-25 (buscarlo y leerlo)

Cuando Dios hizo a la mujer del costado de Adán, les dio una orden repetida varias veces a lo largo del Nuevo Testamento. (lo sigue repitiendo en diferentes libros de la Palabra de Dios). “Por tanto, dejara el hombre a su padre y su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola ¿QUE? Una sola carne” Eso lo podemos encontrar en Mt. 19:5, Mr.10:7-8, Ef. 5:31 ect, ect.

 

    Por supuesto, la palabra “unir” va mucho más allá de la unión sexual, pero nadie puede negar que esté incluida. “Génesis 2:25” menciona que ambos estaban ¿QUE?Desnudos y no se avergonzaban”. El presentarse, entre Adán y Eva, el uno al otro desnudo no daba lugar alguno a la vergüenza. ¿Por qué? Porque ellos tenían la autorización de Dios para disfrutar de toda la vida conyugal, incluyendo la vida sexual. Esta misma autorización sigue vigente hoy para todos los matrimonios.

 

    Continuando con la primera familia de la humanidad, leemos en Gn. 4:1-2 que ellos tuvieron hijos. La expresión “conoció Adán a su mujer Eva” (v.1) habla claramente que practicaban la vida sexual.

 

     Una hermana en la fe, dijo una vez que cuando tenía relaciones sexuales con su esposo dudaba que el Señor estuviera presente. ¡BUENO! Veamos lo que dice la Biblia respecto de la primera pareja del universo.

 

1.     Cuando Adán y Eva se unieron sexualmente estaban en el huerto del Edén, donde el pecado no existía.

 

2. Dios se paseaba por el huerto del Edén (Gn. 3:8). La presencia misma del Dios

    Todopoderoso estaba allí en todo momento, viendo las acciones de Adán y Eva.

    ¿Acaso Dios se iba del Edén cuando ellos tenían relaciones sexuales? ¡Es Imposible!

    El Edén era “El Cielo En La Tierra”. Dios estaba allí aun cuando ellos tenían

    relaciones sexuales. Dios creo el sexo para usarlo dentro de su perfecto plan, es decir

    (el matrimonio) no para pervertirlo usándolo fuera de él. El sexo dentro del

    matrimonio glorifica a Dios, usarlo fuera del mismo pervierte el plan de Dios.

 

3. El sexo no vino a consecuencia del pecado. Muchos dicen que Adán y Eva pecaron

    por tener relaciones sexuales. La Biblia enseña que el pecado vino como

    consecuencia de la desobediencia a Dios. (Gn. 3). Aquí el sexo no tiene arte ni parte

    El estar desnudo ante su cónyuge no es falta de espiritualidad. Leí un testimonio de

    una joven que se expresaba de su madre hacia una amiga y le decía lo siguiente:

   “Ella siempre me contaba con orgullo que mi padre nunca la vio totalmente  

   desnuda” Esta actitud parece muy espiritual; pero en realidad no lo es. “La Biblia”

   menciona que Adán y Eva estaban desnudos y no se avergonzaban en absoluto.

  Además, Dios estaba en medio de ellos. “No os neguéis el uno al otro, a no ser por

   algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la

   oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de

   vuestra incontinencia”. La Palabra de Dios acepta el no tener relaciones sexuales

   únicamente por:

 

·        Mutuo acuerdo entre los cónyuges

·        Algún tiempo

·        Ocuparse de la oración

 

La Biblia dice en “1ra Tesalonicenses 5:17” Orar Sin cesar, pero eso no significa que se debe orar siempre para evitar tener relaciones sexuales con el cónyuge. Note que dice “por algún tiempo” y no “por todo el tiempo”. ¡Cuantas esposas se aferran a este versículo para no brindarse a sus maridos! En 1ra Corintios continua diciendo: “volved a juntaros en uno” En nuestras palabras significa “vuelvan a tener relaciones sexuales como un matrimonio normal; porque sino puede ocurrir lo siguiente; “…para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia”.

 

Satanás, el enemigo del matrimonio, puede hacer estragos en sus integrantes, incitándolos a buscar afuera lo que deberían tener adentro. ¡El motivo! Abstinencia exagerada en vez de satisfacer con su cónyuge.

 

    El negarse el uno al otro es un mal que data de los tiempos bíblicos; por eso la advertencia dada a los creyentes de Corinto. Hay esposas que tratan a los esposos como si fueran niñitos. Si ellos hacen lo que a ellas les gusta, ¡hay recompensa! Relacionando esto con la vida sexual matrimonial, ellas actúan así: “Si te portas bien conmigo, tendremos relaciones sexuales; si te portas mal lo suprimimos”. Ellas no lo expresan con sus labios sino con su actitud. Creen que el esposo puede ganar o perder el premio. Cuando me refiero a la palabra “premio” quiero significar tener relaciones sexuales. Esta actitud mal intencionada, puede hacer verdaderos estragos en la vida sexual matrimonial. ¿Por qué? Por dar lugar al enemigo a causa de la abstinencia sexual prolongada y exagerada entre los cónyuges. Toda esposa debe saber que tiene la capacidad de poder satisfacer sexualmente a su propio marido. Dios le ha dado tal capacidad. ¿Cuál debe ser la actitud de una esposa que desea agradar al Señor? Brindarse a su marido, aun cuando ella no tenga deseo. El amor es dar primero. 1ra Corintios 13:5  dice “El amor… no busca lo suyo”. El cónyuge cristiano debe buscar primero la satisfacción del otro, luego la suya propia.

 

    Hay muchos maridos, que lo único que buscan es su propia satisfacción sexual sin ocuparse de la de su esposa. “si en la relación sexual matrimonial, no quedan satisfechos los dos, no hay una verdadera unión sexual”. La clave para satisfacerse mutuamente es dar primero.

    Cuando practicamos esto, realmente gozamos de la vida sexual con nuestro cónyuge. “Eclesiastés 9:9 dice “Goza de la vida con la mujer que amas” eso significa gozar juntamente con ella. Debemos vivir y gozar con intensidad toda la vida matrimonial, inclusive la vida sexual.

 

La Mujer Objeto:

    Esta expresión es muy usada por aquellas esposas que se sienten usadas por sus maridos. Ellas notan que durante el día sus esposos son fríos con ellas, pero a la noche en el dormitorio son una brasa ardiente. Si esto ocurre en algún matrimonio, lo más probable es que la  vida sexual solo la disfrute uno solo de sus integrantes; mientras el otro queda con un alto grado de resentimiento, por sentirse tratado como “una cosa” y no como un ser humano que vive y siente como cualquier otro.

 

La responsabilidad del esposo es satisfacer primero a su amada esposa:

 

1.     Las demostraciones de amor no solo deben verse dentro del dormitorio sino también fuera de él. “Pareciera como si de día la esposa es repudiada por su esposo, pero de noche codiciada”.

 

2.     Toda esposa normal necesita y desea demostraciones de amor y cariño, en todo momento. “La vida sexual comienza antes de entrar al dormitorio” (Ejemplo dramatizado: La plancha y el suiche de la luz). “Se cuenta de un testimonio acerca de un hermano que visito la casa de un pastor”. Él con mucha gracia divina, le manifestaba a su esposa, cuanto la amaba. Aparte de ayudarla en los quehaceres domésticos cuando hacia falta, le regalaba una palabra “dulce”, un beso, un abrazo, una “palmadita”. El rostro de esa esposa era de gran felicidad porque ella no se sentía usada por su esposo sino valorada más allá de las puertas del dormitorio. Ella no se sentía una mujer objeto: Uno podría darse cuenta de que este matrimonio no padecía ningún problema en su vida sexual. ¿Por qué? Porque su esposo le manifestaba en todo lugar con su actitud: “Querida mía, te amo en todo lugar, no únicamente en el lecho matrimonial”

 

3.     Todos necesitamos demostraciones de amor provenientes de nuestro cónyuge; todos queremos y necesitamos recibir un “beso y un abrazo” ¡Verdad! Para que así ocurra, comencemos nosotros primero a dar amor. “No solamente cuando tiene deseos sexuales para con ella” ¡Créame! el mayor beneficiado/a será usted.

 

No descuidemos nuestra vida sexual, sino perfeccionémosla con la ayuda del Señor. Pensar que todo se dará naturalmente hará que vivamos una vida sexual matrimonial deficiente. No sobreespiritualice la vida sexual matrimonial; lo que usted tiene que hacer es practicarla con su cónyuge, sabiendo que tienen La Aprobación Divina.

 

Una Mujer Espiritual:

    Esto es un testimonio verídico de una mujer dada a las cosas de Dios, una buena líder espiritual, una hermana llena de amor para con los hermanos de la fe. Un día compartió un testimonio con una pareja que estremeció sus entrañas. Y ella les dijo “que estaba viviendo con su marido en “celibato” (sin tener relaciones sexuales) desde que le estaba sirviendo a Dios. ¡Que increíble! ¿Le sorprende escuchar una historia como esta? A mi también. Una persona tan llena de amor para con los de afuera (los hermanos de la iglesia) y tan vacía de amor para con su esposo. Ella no tenia bien en claro el propósito de Dios en la vida sexual matrimonial.

 

Podemos evitar errores semejantes recordando lo que nos dice la Palabra de Dios en “Efesios 5:25 “Maridos, amad a vuestras mujeres” y en “Tito 2:5 “Enseñen a las mujeres a amar a sus maridos”. Aprender a amar no es algo inmediato, es un proceso. Todo cónyuge sabe muy bien que eso significa tiempo. Si invertimos tiempo, habrá buen fruto, como lo dice la palabra de Dios en “Isaías 62:5 (al relacionar una actitud de Dios para con su pueblo) “Como el gozo del esposo con la esposa, así se gozara contigo el Dios tuyo”. Cuando funcionamos de acuerdo a la palabra de Dios, en el matrimonio hay gozo y bendición.

 

Volviendo a Tener Amor:

 

¿Qué sucede cuando se acaba el amor?

 

·        Se corta la comunicación

·        Se terminan los besos y las caricias

·        Los regalitos sencillos terminaron (Ej.: cartitas de amor en la loncherita, una postal, una rosa, un chocolatito, ect. ect.)

·        La falta de respeto se pierde (Ej.: los insultos, malas palabras, utensilios rotos, ect.)

·        La infidelidad porque ya no se entienden (él por un lado con otra y ella por el otro lado con otro; y lamentablemente yo diría que el 95% de las veces, se hace como dice el refrán “Cambiamos chinas por botellas”. Y esa fue la historia que nos toco vivir a nosotros (Angel y María) como matrimonio.

 

Pero ¿Qué sucede cuando vuelve el amor? Todo lo contrario de lo que leímos anteriormente.

 

Se cuenta el testimonio de una mujer, que entrega su corazón a Jesucristo en el tiempo más difícil de su vida “cuando su matrimonio estaba al borde de la destrucción total”. Ella decía que “no lo quería” a su esposo. El Espíritu Santo obro de tal manera, que le devolvió todo el amor perdido para con su esposo. Ella se maravillaba diciendo que parecía que estaban viviendo otra vez la luna de miel. Hubo en ella un derramamiento de amor fresco gracias al poder restaurador de Jesucristo. Él puede sanar la herida, llaga o quebradura más difícil en la vida matrimonial.

 

    Quizás usted este pasando por una situación delicada en su vida matrimonial debido a que se ha sentido, por mucho tiempo, un objeto usado por su cónyuge. Quizás la situación surgio debido a una mal formación sexual en años anteriores y eso hizo de su vida sexual matrimonial un verdadero infierno en vez de ser un refrigerio. Quizás para usted las relaciones sexuales con su cónyuge sean causa de division y separación, más que un motivo de unión como lo expresa la Palabra de Dios. Quizás usted nunca se atrevió a buscar un consejo sabio para corregir errores y perfeccionar su vida íntima: porque ha perdido toda esperanza de solución.

 

    Si usted ha aceptado a Jesucristo como el Salvador y Señor de su vida, tiene viviendo en su ser al Espíritu Santo. Él quiere irrumpir (que significa: entrar violentamente en un hogar) con amor genuino, fresco y verdadero, para derribar todo egoísmo y desavenencia (significa: Falta de avenencia entre dos personas: y avenencia significa: conformidad, acuerdo, o armonía entre dos personas) en su matrimonio. (Ejemplo: Lo que me sucedió en mi vida de niñez, me afecto en mi matrimonio)

 

 

“La Pornografía en el matrimonio cristiano”

 

La pornografía puede empezar con algo tan simple como una foto en la computadora o en una revista de hombres o en una Web. Y antes de que pase mucho tiempo, la necesidad de estimulación le lleva paso a paso de un material gráfico a un material más explícito y revelador y en un abrir y cerrar de ojos, lo hacemos de manera más y más frecuente.

La pornografía nos anima a tratarnos los unos a los otros como objetos o máquinas del placer. La pornografía siembra las semillas del aislamiento y nos lleva a relaciones no saludables y a la pérdida del respeto a nosotros mismos. Al paso que el usuario se involucra más y más en el mundo de la fantasía, la pornografía llega a ser una obsesión.

¿Cuál es el impacto de la pornografía a la familia?

La Infidelidad Virtual: El uso de la pornografía dentro del matrimonio